,.

Lo esencial es Invisible a los Ojos

Followers

3 de abril de 2021

 P.2

Hoy senti algunos rayos de sol en mi cara, compensando el viento frio que esta comenzando. 

Y tuve el recuerdo, de pasar este mismo clima enamorada, con la mirada de alguien a mi lado. Guante y guante de la mano. Ocultando la sonrisa debajo de la bufanda. 

Esta mal querer volver a enamorarme tan pronto? 

Senti un pequeño estallido recorriendo mi cuerpo, algo parecido a lo que se siente el saber que estas en la cabeza de alguien. 

Despertar y saber que él tambien esta pensando en verte. 

Irse a dormir con la sensación en el estomago de tener mucho amor, demasiado, a punto de explotar.

Creo que lo que sentí este ultimo año fueron pequeños espamos de amor, disipandose en la nada. 

Eso ya no era amor. Alguna vez lo fue? 

Quizas me entusiasme con la idea, me conformé con algo parecido a eso. 

Quiero un amor, libre y sincero.

Extraño despertar un domingo de invierno, con la luz del sol que se irá en unas pocas horas. Estirarme, abrazarte, agarrados de la mano. Desayunar tarde, quizas no almozar. Salir de paseo sin rumbo. Volver a dormir. 

 Septiembre 2020

Recuerdo el primer día que nos vimos. O te vi. Todavía no se cual habra sido el momento en el que vos me viste a mi. 

Recuerdo que mi cabeza se paró por un segundo, te miré, y todo volvió a su curso rapidamente. 

Mi cabeza piensa algo y escribo otra cosa, no se cuando reime, o si lo estoy haciendo de más. 

Que palabra usar para que me entiendas, alguna que no sea tan argenta. 

No digas “che” ni “boludo” Melina, por favor. 

Senti una adrenalina que no tuve en todo el dia cuando recibí tu mensaje.

Hoy solo quise dormir, despues de un fin de semana agitado. 

Son las 23:00, en una hora me suelo acostar. Pero despues de tu mensaje daría vuelta mi habitación, me pondría a cocinar un bizcochuelo o aprenderme una canción. 

Olvidé como hablarle a alguien que me gusta.


5 de julio de 2020

Una brisa recorrió mi cuerpo, el viento me hizo cosquillas para despertar
Y vi luces rodeándome, sonidos susurrándome
Cerrar o abrir los ojos, cualquier realidad se fundía en nuevos colores.
Y de pronto la certeza de estar acá.
Una nueva compañía que solo me podía hacer reír
Y mis últimos esfuerzos exprimidos para no aflojar
Te besé, mil veces en mis pensamientos.
Mis piernas me deslizaron casi sin darme cuenta a mi casa, pero el resto de mi cuerpo quería quedarse en vos.
Seguiremos tan brillantes cuando vuelva a amanecer?
Seguirás los rastros de mi perfume?
Los colores se ven intermitentes, y pronto se apagarán.

24 de mayo de 2020

Carta de Adiós

Adiós compañero de viaje. A tus buenos días y a tus besos de buenas noches.
Hoy he decidido recordarte por última vez, para que un poco deje de doler.
Quizás ahora me arrepienta de no haber mantenido la costumbre de leer juntos, o de ayudarte un poco mas con tus proyectos.
Espero haber iluminado un poquito tu vida, como lo hiciste vos en la mia.
Adiós mi amor viajero, que me enseñaste a pisar un poco mas fuerte, a confiar por donde voy, y quererme un poquito mas por lo que soy.
Que te estén esperando mil historias, mil caminos, mil ciudades.
Que elijas mil proyectos y los dejes, y los vuelvas a empezar.
Adiós mi compañero, que te llevaste un pedacito de mi corazón como recuerdo, y espero que lo sepas cuidar.
Porque desde cualquier parte del mundo en donde nos encontremos, te seguiré enviando mucho amor, para que ambos podamos sanar.
Y que te rías, y tus ojos se abran bien grandes ante nuevas maravillas, y que vayas dejando tu luz por todo tu recorrido.
Que te conviertas en todo eso que deseas y mucho mas.
Que pelees contra todos tus miedos, no te dejes ganar. Porque he conocido pocas personas tan fuertes en la vida, y se que vos no te vas a dejar pisotear.
Adiós amor mio, por ahora, pero espero volverte a encontrar, aún mas brillante de lo que sos ahora. Nos podamos enseñar cosas nuevas y nos volvamos a abrazar.
Te quiero hasta el infinito y mas allá.
Que seas feliz, libre y autentico.

27 de enero de 2020

Y la sensación de escapar vuelve a aparecer.
Quizás nunca se fue del todo.
Tal vez no escape de lo que realmente necesitaba.
Nueva ciudad, idioma, trabajo y amor.
Que más?
Todos me miran y yo no encuentro a nadie.
En esta tierra fría y observante. Aguardando mi próximo tropiezo, para que comiencen las risas.
El sol no brilla tanto de este lado del mundo.
Hoy desperté y todavía sin abrir los ojos sentí tu nariz húmeda en mi nuca, y el calor de tu cuerpo en mi espalda.
Pude escuchar la tranquilidad mezclada con el transito, los sorbos del mate con los pájaros piando.
El sonido del sueño y el sol intentando entrar por mis ojos pesados.
La pared fría aliviandome del calor de Enero y las sabanas de princesas enredadas en mis piernas.
Por un segundo el flash de algún sábado pasó por mi cabeza. Sentí las pestañas pegadas del rimmel de anoche junto a mi perfume mezclado con cigarrillo.
Abrí los ojos y la cama era grande, quizás demasiado. Aun siendo las 7 de la mañana el sol todavía se escondía. Quizás no le gusta salir por acá, y por eso no es el mismo.
Ni mi pelo ni mi piel brillaban. La ropa era la misma que ayer, que la semana pasada y el mes anterior también.
Me levanté y no tenía planes para el fin de semana ni amigos para ver.
Durante todo el día pensé en amores pasados, esos que fueron, aquellos que no, esos que todavía están en una lista de pendientes y los que jamás pasarán.
Imaginé nuestro reencuentro y miles de escenarios. Desde los mas dulces a los mas catastróficos.
Adrián, tengo miedo de que me olviden.
Tengo miedo de perderlo todo.
Que cada nuevo paso y cada nuevo paisaje, vaya borrando alguno anterior.


29 de diciembre de 2019

Algo en esa melodía cursi y melosa me llevó a una mañana sentada en tu auto.
Por 10 minutos fuimos una pareja yendo al supermercado por la compra del mes.
Una pareja yendo a visitar a la familia.
Una pareja yendo a la fiesta de algún amigo.
Me tele transporté de página y nos vi paseando tus perros.
Despeinada y sin importarme.
Cansada y no queriendo dormir ni un minuto.
No había otro lugar en el que hubiera deseado estar.
Todavía viajo a ese momento de vez en cuando.
Y nos veo tan chicos, la calle tan iluminada y vacía.
Tengo el don de romanizar cada segundo de mi vida.
Quizás necesito buscarle color a tanto caos.
Crear una bello sonido de tanto ruido.
Nunca tuve la necesidad de que hubiera testigos de lo que sentíamos.
Así no habría nadie juzgando si agregaba algún condimento, diciéndome que era una enfermedad lo que yo consideraba un sueño.




22 de mayo de 2019

Cada palabra tuya es una aguja en mi corazón.
Cada promesa de amor se convierte en un martirio, un torbellino en mi cabeza auguriando un final certero.
No existen rosas en mi vida, y jamas me di la posibilidad de acercarme.
Los colores que viste en mi tan solo se prenden a tu encuentro, para no espantarte.
Me esmero cada día en alejarte, privándome de quererte y disfrutarme,
¿Hace cuanto espero este momento? Y una vez que lo encuentro no dejo de preguntarme.
¿Hasta cuando?
Te quiero y me duele cada letra.
Soy mas feliz que nunca y me espanta hasta los huesos.

16 de octubre de 2018

Me frené por un segundo y junto con todo mi cuerpo mi corazón también.
Un suspiro interminable salió de mi, y no recuerdo en que momento dejé de lado ese sentimiento, para pasar a sentirme completamente fuego.
La piesa era mas chica y la cama mas grande, tus labios mas suaves y tus ojos un viaje.
22 años y con mis manos que temblaban. Te contemplé hasta memorizar cada rastro de locura y me prometí recordar lo máximo posible, aunque la imágen se volviera intermitente.
Se salieron las almas de nuestros cuerpos para reecontrarse, y volví a sentirme segura en esos brazos hasta ahogarme.
Se llenó todo mi cuerpo por un segundo, y no tuve necesidad de nada más. En ese momento sentí que que al igual que los sueños yo manejaba lo que estaba sucediendo, y sin pensar en otra cosa me permití solo disfrutar.
Hoy abro los ojos y congelaría este momento.
No te levantes
No te levantes
No pongamos nuestros pies sobre el suelo.
No me abras tu puerta
No me despidas con esos ojos, pronosticando nuestro ultimo encuentro.

Porque.. Qué tan malo puede ser alguien que me genera tanto amor?
Que tan mal puede hacerme alguien que con nada puede asustarme?

Me pongo de frente y te pido que grites. Te pido por favor que no me niegues saber.

24 de junio de 2018

Cerré los ojos y escuché tu mensaje.
Sentí como el viento se paró y las cosas a mi alrededor se congelaron.
De repente no hubo mas tiempo, ni responsabilidades o preocupaciones.
Se agrandaron mis pupilas para dejar entrar cada sensación de ese momento.
No sabía si reír o llorar. Mis ojos comenzaron a inundarse y mis piernas a temblar.
Mi corazón dejó de latir por un segundo. Mis manos se volvieron heladas y mi estómago se convirtió en una montaña rusa.
Leí varias veces tu nombre para poder asimilar lo que estaba sucediendo.
Era él, eras vos, en mi celular de nuevo. Casi como si hubiera estado esperando tus palabras todo este tiempo.
Casi como si los días, los años, no hubieran pasado.
Ahí estaba yo de nuevo, tirada sobre mi cama, con tu nombre frente a mis ojos, con tu idea en mi cabeza.


Por un momento tuve la seguridad de que esto ocurría, algún día pasaría, y sucede que ese día era hoy.

19 de septiembre de 2017

6 de septiembre de 2017

Uno armado por vos en nuestra callecita.
El viaje de las 6 de la tarde en la linea A.
Despertar un domingo y tirarme al colchón del piso.

Hoy me acordé.

25 de julio de 2017

Sentí paz, después de dos años de ruido. Pude hacerme un bollito, cerrar los ojos, envolverme en todo vos. Tu respiración y el sonido de tu corazón.
Es posible seguir aprendiendo formas de amar? Cada día consigo la manera de verte mas brillante, mas grande, mas fuerte, mas mio, mas tuya.

Nunca tuve tanto miedo como en este momento, nunca me dejaste llegar tan lejos. No vuelvas a dejarme un escalón detrás.

Ser tu compañía es el único rol que quiero cumplir.

Que te esfuerces porque te crea y te cuides de mis enojos me enternece, porque mi amor, no hay nada de lo que tengas que cuidarte de mi.

Ayer me permití amarte. Y dios, no hay nada mas placentero que quererte.

Podría haber muerto dormida sobre tu pecho, y ningún final hubiera sido mas feliz.

7 de junio de 2017

Y ahí estaba de nuevo. A la luz de tu persiana, las lineas se dibujaban tu cuerpo. Nuestra música de fondo, y tu respiración en mi nuca. Ahí estaba, otra vez.
Un año, pero nada parecía haber cambiado.
Otra mañana mas, reteniendo cada segundo, alargando cada minuto, tratando de congelar el momento y repasando lo pasos que me llevaron a eso.
Tus besos seguían intactos, cada movimiento, un dejavu eterno.
Y de la nada, tele transportada al final.
Caminando por tus calles, porque esas son tuyas desde la primera vez que las caminé. Sin nada alrededor, el maquillaje corrido, conteniendo las lagrimas, despeinada y sola. Conforme con un beso de despedida,  sin ni siquiera una leve promesa de reencuentro.
Y de nuevo a la espera. Unos días? Unas semanas? meses? Un año otra vez?

No. No hubo un "otra vez". Chau persianas, y a volver sola. No a las pocas palabras y a la espera eterna.

A un mensaje de caer, de perder todo lo recuperado, todo lo ganado. Esta vez me elijo a mi.

14 de marzo de 2017

Sus ojos eran como cualquiera, de ese color que no inspiran a ningún poeta, pero para mi irradiaban luz. Su boca no se parecía a ninguna de esas que tanto alague en otros momentos, y su altura apenas lograba equiparar a la mía.
Era un chico más, diría cualquier persona corriente, alguien normal, cualquiera que solo se voltee a ver. Pero el problema no estaba en él, que solo era luz, estaba en en ellos, que no lo podían mirar.

Me había enamorado de su alma, de sus pensamientos, de mi risa cuando lo escuchaba, de lo que sentía cuando se acercaba. De adivinar sus respuestas, y de que él sepa lo que quería leer, de las miradas que nos delataban y de esas ganas del otro que no podíamos contener.

Me enamoró el soñarlo y la complicidad, un poco la distancia que nosotros mismos escribimos, por más que no queramos y a pesar de lo que podamos desear. Porque tenerte cerca y no poder tocarte, es mejor que intentarlo y no poder volver atrás.

5 de marzo de 2017

Me resisto a dormirme esta noche, y a que sigan pasando los días. Porque cada vez que el sol se asoma se suma otro día a mi espera, otro día a nuestra despedida, y tu recuerdo se aleja. Esa chica ya no es la que soy ahora, y al pensarnos ya no me reconozco. En mi memoria ya sos solo una brisa ligera, y el no poder recordarte más me atormenta. ¿y si olvido alguno de tus gustos? ¿o tu forma de besarme? ¿y si olvido los detalles y solo quedan las cosas importantes?
Pase semanas tratando de grabar tu risa en mi mente y me rendí al intentar guardar tu voz. Perdí tu mirada, tu forma de caminar.
¿y si al igual que yo también cambiaste?
Yo ya no desayuno chocolatada y los vestidos comenzaron a parecerme lindos. El otro día me compré una remera rosa, y tengo mi ritual de todos los fin de semana, un cerveza y una amiga.
A veces me gusta imaginar que hubiera pasado si nos hubiéramos conocido ahora. ¿Sentiriamos lo mismo que esa primera salida?




16 de enero de 2017

Juntos se mataban
Separados se morían
Que triste que la muerte, fuera su único destino amoroso.

30 de diciembre de 2016

Te extraño al punto de recordarte cada vez que cierro los ojos. Creo estar enloqueciendo, cuando te imagino tan nitidamente acercándote al encuentro. Imaginarte me pone la piel de gallina, y leerte convierte el pasado en mi presente. ¿Que fue lo que paró la rueda en contra nuestro? Te borré de todos lados mintiendome a mi misma. ¿A quien más podría amar que no seas vos en esta vida? Que yo pude haber sido ella lo sabía, que elegí dejarte para otro momento lo acepto. Tome cada una de mis decisiones con el pretexto de que vos ibas a estar siempre del otro lado. Se me terminó el tiempo, las oportunidades, quedó el silencio.

6 de noviembre de 2016

Te extraño al extremo. Y ya no quedan muchas palabras por decir. Que hace mucho no esperaba nuestro encuentro por tanto tiempo, y ya no se si resistir. El cronómetro paró hace mucho y la espera se volvió algo eterno. Que te despidas de una vez por todas o aparezcas con una de tus excusas. Pero que te mantengas al margen me destroza y qurerte ya no quiero.

21 de octubre de 2016

En este caso extremo, en el que comienzo a preguntarme si seré testigo de tu regreso, recurro nuevamente a las palabras, a escribir unos pocos versos.
Eran dos personas que funcionaban mejor si estaban separadas, que lo podian tener todo, pero lejos del otro sentian tener nada.
Cada día amanecía nublado, y la ansiedad aumentaba.
Las noches terminaban y en su cabeza viejas imágenes amenazaban, con nunca poder alejarse de lo que podría haber sido, y no quisieron.
Es la palabra "pendiente" la que tanto logra movilizarla y la promesa eterna de un nuevo encuentro que se repite una y otra vez.
Que regreses, te suplica, que te perdona, te promete. Que te cree todas tus excusas si es necesario. Pero que regreses.
Leerte, escucharte, mirarte, quererte.

7 de agosto de 2016

Porque faltan tan solo un par de sonrisas, y ya puedo sentir que se acerca. El pulso comienza a acelerarse y la cordura a borronearse. Tu caminar cada vez es mas liviano. Se cuando me despierto a tu lado que ese "adios" no será prolongado. Porque el futuro se va apropiando de nuestras frases y tenerte cerca es cada vez mas placentero. El silencio se volvio valioso y las palabras dulces al oído. Escribirte no me significa esfuerzo alguno y poder describirte es un privilegio.
Sentarme atrás tuyo y sentir el aire chocando con mi pelo, tirarme para atras y perder la noción del tiempo. Tu presencia me relaja, me hipnotiza. Escucharte es un aprendizaje y verte es mejor que cualquier paisaje.
Que cada beso sea la seguridad de un nuevo encuentro.